Este Hallberg-Rassy 43 MK I, LILIA, es un buen ejemplo de crucero de oceánico bien construido, cuidadosamente mantenido, y bien equipado para la navegación de larga distancia. Aunque no está concebido como velero de regata, LILIA ofrece un buen rendimiento y resulta sorprendentemente fácil de manejar con poca tripulación, incluso en condiciones exigentes. Esto es posible gracias a su vela mayor enrollable electrohidráulica, génova enrollable electrohidráulica, backstay hidráulico, equipo de spinnaker y winches eléctricos, con todos los controles centralizados en la bañera central. Sus cubiertas de teca, aún en muy bien estado, son un claro reflejo de esmero con el que ha sido cuidada a lo largo de los años. Además, está equipado con un motor diésel de 55 CV, hélice de proa, hélice plegable, inversor, paneles solares, paquete de navegación Raymarine con radar, desalinizadora, bote auxiliar con motor fueraborda, bimini, capota, y mucho más. La generosa capacidad de sus depósitos de combustible y agua añade una gran autonomía para largas travesías.
Los yates Hallberg-Rassy son famosos por su excepcional artesanía, y LILIA no es una excepción. El interior está acabado en caoba con un acabado mate sedoso, combinado con un clásico suelo de teca y acebo. Dispone de un espacioso camarote de popa para el armador con baño privado y ducha, un camarote de invitados en proa con literas en V, un segundo baño con ducha, un amplio salón con sofás y mesa central, una práctica cocina en forma de C y una cómoda estación de navegación. La comodidad a bordo está garantizado gracias a un sistema de calefacción diésel Webasto con salidas en todo el interior, mientras que las numerosas escotillas y portillos llenan los espacios de luz y ventilación natural.
Confianza en cada detalle...