El Wally Tender, un rápido viajero rápido de más de 13 metros, contribuyó al nacimiento del mito "Wally". Su línea única, copiada por muchos astilleros, sigue siendo inigualable, así como su navegabilidad y su encanto verdaderamente exclusivo. El Tender nació como embarcación de apoyo para grandes yates prestigiosos, pero debido a su tamaño, de más de 13 metros, está claro que no se trata de un bote auxiliar, sino de un casco autónomo, también diseñado para movimientos rápidos y "viajes diarios". Está diseñado por Patrick Banfield, un especialista en este tipo de barcos, y el deseo de desviarse de la tradición es inmediatamente evidente. Sin embargo, se ha prestado mucha atención a no perder de vista la filosofía de diseño del barco: un tender debe ser siempre un tender y, por tanto, por ejemplo, el francobordo es lo suficientemente bajo para un atraque fácil y un descenso relativo hasta los muelles. Entre los detalles originales se encuentran la popa ancha y abierta (4,30 m) o zona de dirección tipo entorno, equipada con equipos de última generación para la navegación y la forma de la proa, que en el último metro emerge del agua, dando un carácter aún más fuerte a las líneas generales de la embarcación.